¿ERES MUJER EN ETAPA PRODUCTIVA, CON ANTECEDENTES DE ARTRITIS, REUMATOIDE Y FUMAS?

El tabaco es un fuerte detonante de la artritis reumatoide, el cual puede acelerar la presencia de la enfermedad y de una manera más agresiva.

La artritis reumatoide (AR), un padecimiento crónico inflamatorio caracterizado por el deterioro progresivo de las articulaciones que puede provocar deformidad e incapacidad funcional, afecta más a mujeres en etapa productiva que a los hombres, pues se sabe que la incidencia es de tres a uno con un rango de edad entre los 30 y 40 años de edad.

Existen factores que predisponen a presentar la enfermedad, quizá uno de los más importante es la carga genética, es decir, si se cuenta con algún pariente cercano con el padecimiento, hay mayor probabilidad de desarrollarlo. Sin embargo, de acuerdo a lo expresado por el Dr. Tom W. Huizinga, Jefe del Departamento de reumatología del Centro Médico de la Universidad de Leiden en los Países Bajos, se ha encontrado que un fuerte detonante de la enfermedad es el tabaquismo.

En este sentido, si una mujer entre los 30 y 40 años y con carga genética de AR, además fuma, tiene el doble de posibilidades de presentar la enfermedad, incluso en una etapa más temprana y de manera más agresiva debido a las sustancias contenidas en el cigarro, las cuales favorecen los procesos inflamatorios del organismo.

Debido a la incapacidad que puede generar la enfermedad, se sugiere ante los primeros síntomas como dolor en las articulaciones, rigidez e inflamación, acudir con el médico especialista, en este caso un reumatólogo, para confirmar o descartar el padecimiento. Si el tratamiento se aplica en el primer año existen altas probabilidades de entrar en etapa de remisión, es decir, control y desaparición completa de la inflamación, lo que permite a los pacientes realizar sus actividades diarias y elevar su calidad de vida.

Actualmente, los únicos medicamentos que actúan sobre el deterioro articular para prevenir deformidades y por ende la discapacidad son los tratamientos biológicos, terapias innovadoras cuya función es inhibir los efectos de las sustancias que de manera natural producen el organismo pero que por alguna razón –cuando se tiene AR- produce de forma excesiva.