Dieta para prevenir el cáncer de colon

Se cree que el consumo de una dieta rica en grasas y carnes; asociado a un bajo consumo de hortalizas y frutas y una vida sedentaria, tendría una mayor influencia en el riesgo de padecer cáncer de colon. Los vegetales con alto contenido en B carotenos han sido asociados con un riesgo reducido de cáncer.

También juegan un papel importante en el origen de la enfermedad el sobrepeso, los bajos niveles de actividad física, la edad (a medida que aumenta hay mayores riesgos), la aparición de pólipos (pequeños tumores que sobresalen de una mucosa superficial), el cáncer colo-rectal hereditario y los antecedentes personales de enfermedades inflamatorias intestinales.

El hecho que la mayoría de los cánceres de colon se atribuyan a factores ambientales, significa que es una enfermedad previsible. La dieta, es el factor más importante.

El exceso de grasas y de carnes rojas es el que más influye en la predisposición al cáncer.

Ahora, ¿cómo prevenir esta enfermedad desde la alimentación?. Es recomendable consumir fibras, calcio y vitamina D, que disminuyen el riesgo de aparición de cáncer de colon, como también aumentar la ingesta de vegetales y frutas, que contribuyen en esta reducción.

Paralelamente, habrá que disminuir el consumo de grasas, sodio, azúcares refinados y alcohol. Además, se deberá cuidar los modos de preparación de los alimentos, evitando los productos de tostación. Finalmente, es recomendable ser prudentes con el consumo de envasados, conservados y ahumados y, sobre todas las cosas, mantener un peso ideal.

A pesar de los intensos esfuerzos de investigación que se realizan en el mundo, las causas del origen de cáncer aún permanecen como un enigma.

Investigaciones y experimentos están haciendo su impacto en puntos tales como la dieta y la nutrición como factores de riesgo y explicando la forma en que estos puedan disminuirse.

Estas observaciones son de gran interés para desarrollar recomendaciones dietéticas para la prevención general del cáncer. Teniendo en cuenta que lo que comemos durante nuestra vida, influye de manera importante sobre la posibilidad de desarrollar ciertas variedades de esta enfermedad.