CONSEJOS PARA DEJAR DE FUMAR

Consejos prácticos para dejar de fumar

El hábito tabáquico puede ser muy difícil de abandonar. Se requiere una clara voluntad de dejarlo y en muchos casos un buen asesoramiento médico-psicológico.

El tabaco es uno de los principales factores de riesgo que debe eliminarse para evitar la enfermedad cardiovascular.

Uno de los principales objetivos en los pacientes con hipercolesterolemia es que no fumen, ya que se obtiene un gran beneficio en la salud del enfermo y se reduce drásticamente las consecuencias nocivas de esta patología.

Existen diversos métodos para dejar de fumar, más o menos fáciles de llevar, según cada persona.

Una serie de consejos generales pueden facilitar esta tarea:

• Establecer una fecha para dejar de fumar y mantenerla de forma firme.
• Anotar las razones por las que se desea dejar de fumar y las cosas positivas que se obtendrán: salud, ahorro económico, saborear las comidas…
• Evite en los primeros días, en lo posible, ciertas situaciones que le “obligan” a fumar como el café de media mañana.
• No lleve en los bolsillos cerillas, encendedores o algún cigarrillo “por si acaso” o “para ofrecer”.
• Si su pareja o las personas con las que convive habitualmente fuman, pídales que eviten hacerlo en su presencia.
• Aproveche para iniciar nuevas actividades “incompatibles” con el fumar, como hacer un poco de deporte. Ganará calidad de vida y además le ayudará a relajarse.
• Cuando tenga muchas ganas de fumar, respire profundamente. Mantenga la respiración durante 10 segundos y expúlselo lentamente. Repítalo varias veces hasta que le pasen las ganas de fumar.
• No sustituya el tabaco por comida, especialmente hipercalórica (dulces, snacks, etc). Es preferible que tome caramelos o chicles sin azúcar o piezas de fruta, hortalizas…
• Cuando realice una actividad o vaya a algún sitio elija las zonas o plazas para no fumadores.
• Si su pareja también fuma, es un buen momento, para que también decida dejarlo y entre ambos ofrecerse ayuda positiva.
• Consulte con su médico de cabecera o con una unidad especializada de tabaquismo las diversas opciones de tratamiento.
• En las primeras semanas aparecen una serie de síntomas característicos por la retirada del tabaco, afortunadamente remiten y son temporales, por lo que no se desanime.

Además existen algunos tratamientos que pueden minimizar estos problemas, consulte con su médico.

Si en el primer intento, tras una temporada sin fumar, recae de nuevo no importa. En muchos casos, los fumadores tardan deben intentarlo más de una vez hasta conseguirlo. Especialmente en estas situaciones debería dejarse aconsejar por un profesional.